miércoles, 14 de diciembre de 2011

El Regreso de la Biblia en Q’eqchi’

El Regreso de la Biblia en Q’eqchi’
  Debido a la diversidad de idiomas en el país,  Sociedad  Bíblica de Guatemala ha impulsado y coordinado por muchos años proyectos de traducción de la Biblia a idiomas indígenas.
10,000 ejemplares de la Biblia en Q’eqchi’ fueron reimpresos para distribuirse en los departamentos de Guatemala que hablan este idioma. Esta Biblia es una de las nueve traducciones realizadas por Sociedad Bíblica de Guatemala.

“¿Cuándo vendrá la Biblia en Q’eqchi’?” Esta fue la pregunta constante en el 2011 cuando se agotó la primera impresión de 21,000 ejemplares. Gracias al gran interés por la lectura bíblica entre la comunidad católica q’eqchi’, ha sido posible llevar de nuevo la Palabra de Dios escrita en su idioma materno.

En noviembre de 2011, después de viajar por el Océano Pacífico desde Corea del Sur, estas Biblias llegaron a Puerto Quetzal para luego recorrer más de 329 kilómetros entre las montañas de la Sierra Madre para finalmente arribar a esta comunidad. En el tiempo del conflicto armado interno (1960-1996), muchos catequistas y sacerdotes fueron perseguidos, torturados, desaparecidos y asesinados, muchos de ellos enterraban sus Biblias durante las persecuciones. Ahora, con la Biblia en idioma q’eqchi’, la sangre de los mártires y sus Biblias enterradas renacen para dar nueva vida.

La región q’eqchi’ abarca el norte de la República de Guatemala: Alta Verapaz, Baja Verapaz, Izabal, Quiché y Petén. Estos departamentos son un paraíso montañoso y tropical con diversos microclimas. Esta región es el hogar de más 852,012 hablantes, según el Censo Nacional de XI de Población y VI de Habitación del Instituto Nacional de Estadística, del 2002.

Debido a la diversidad de idiomas en el país,  Sociedad  Bíblica de Guatemala ha impulsado y coordinado por muchos años proyectos de traducción de la Biblia a idiomas indígenas, gracias al interés de las comunidades lingüísticas. Como resultado de ello, nueve traducciones en estos idiomas han sido impresas.

La Diócesis de La Verapaz, quien solicitó la reimpresión de esta Biblia, ha difundido la Palabra de Dios en los diferentes ámbitos de la sociedad maya ya que la Sagrada Escritura es fundamental para la evangelización, catequesis y liturgia de la Iglesia Católica.

“Queremos felicitar a la Diócesis de La Verapaz por esta noble labor de la difusión de la Sagrada Escritura, así mismo, agradecemos profundamente a las Sociedades Bíblicas Unidas, a la Arquidiócesis de Colonia (Alemania), a la Asociación Internacional dependiente de la Santa Sede “Ayuda a la Iglesia Necesitada”, y a la Comisión Episcopal de Adveniat por su apoyo a la realización de esta Biblia”, comentó Saúl Sosa,  Secretario General de Sociedad Bíblica de Guatemala.

La traducción de la Biblia en Q´eqchi´

En el año 2001, su Excelencia, Monseñor Rodolfo Valenzuela, Obispo católico de La Verapaz, hizo partícipe su interés a la Sociedad Bíblica de Guatemala de traducir la Biblia completa al idioma Q’eqchi’. Fue así como en febrero de 2002, dio inicio el Proyecto Biblia en Q’eqchi’.

El 26 de noviembre de 2006, Monseñor Rodolfo Valenzuela, Obispo de La Verapaz, Su Excelencia, Monseñor Óscar Julio Vian, en ese momento Obispo del Vicariato Apostólico de Petén y la Junta Directiva de la Sociedad Bíblica de Guatemala, participaron en el Acto de Dedicación de la Biblia en Q’eqchi’, frente a más de 3,000 miembros de esta comunidad maya.

La traducción estuvo a cargo del Padre Ennio Bossú y de los traductores locales Oliverio Cho Pec y Alejandro Butz Caal. A lo largo de los cuatro años que duró este proyecto se contó con la asesoría del Doctor Roberto Bascom, Consultor de traducción de las Sociedades Bíblicas Unidas.

El 2 de junio del 2008, el Papa Benedicto XVI recibió un ejemplar de esta traducción de manos del P. Ennio Bossú, junto con el Cardenal Severino Poletto, Arzobispo de Turín, en su peregrinación a la tumbas de San Pedro y San Pablo en la Ciudad de Roma.

En colaboración con Ministerios Hosanna, Sociedad Bíblica de Guatemala presentó a Monseñor Rodolfo Valenzuela Núñez y al Consejo Pastoral de la Diócesis de la Verapaz, la propuesta de grabación del Nuevo Testamento Q’eqchi’ en audio, por medio del Programa de “La Fe Viene Por El Oír”. Desde 2009 a 2011, se han distribuido más de 1,200 “Proclamadores” (Reproductor Bíblico Digital que funciona con energía eléctrica y solar), entre las parroquias de la Diócesis de La Verapaz, Vicariato Apostólico de Izabal y Petén. Este Nuevo Testamento en audio es el primero para una jurisdicción eclesiástica de la Iglesia Católica en un idioma maya, siendo muy apreciado por todos los creyentes de esta comunidad lingüística, especialmente quienes no tuvieron acceso a la educación primaria.

lunes, 21 de noviembre de 2011

Antes que el día decline

Antes que el día decline 
La misión de la Iglesia son las misiones. Su tarea suprema es la evangelización.

Únicamente para esto ha sido dejada en el mundo. Evangelizar al mundo, empero, no significa convertir al mundo, pues esto no se logrará en esta dispensación. No se nos ha ordenado a traer el mundo a Cristo, sino más bien a traer a Cristo al mundo. Puesto que esta es nuestra encomienda, jamás deberíamos desviarnos hacia menores metas y proyectos secundarios. Permitamos que la Iglesia utilice todos sus hombres y sus miedos en la tarea para la cual ha sido comisionada, esto es, “que el arrepentimiento y el perdón de pecados sea predicado en su nombre en todas las naciones”.

Jesús dijo: “Me seréis testigos” (Hechos 1:8). Esa es la responsabilidad de cada creyente. ¡Cada creyente es un testigo! Cada cristiano tiene la responsabilidad de hacer trabajo evangelístico y esa responsabilidad no tiene límites. Todo cristiano debe estar siempre listo para dar su testimonio en cualquier tiempo y encualquier lugar. Cada cristiano tiene la responsabilidad de hacer llegar el evangelio a todo el mundo. Quien no pueda ir personalmente, tiene que enviar a otro en su lugar. Y es aquí donde el creyente ha fallado: que al no ir, tampoco ha enviado a otro en su lugar, y por eso, más de mitad de la población del mundo, jamás ha oído del Evangelio.

Es evidente que estamos en el final del tiempo señalado a la Iglesia por el Señor para el cumplimiento de su tarea, y el trabajo que debió haber sido hecho a través de los siglos, ahora hay que acelerarlo antes que el día decline del todo.

Este espíritu de urgencia es el que nos anima a ir por todo el vasto mundo llevando el mensaje de salvación, y es el que nos mueve a llamar al corazón del pueblo de Dios, para que todos nos percatemos de las sombras de la noche que ya se avecinan, y aprovecharemos el breve tiempo que nos resta para realizar la más grandiosa labor de la historia en el más corto tiempo posible. “La noche viene, cuando nadie puede trabajar”(Juan 9:4).

Si su corazón late con más intensidad al pensar en los centenares de millones de vidas en el mundo que aun no han conocido camino de paz, que sus veredas son torcidas, que han esperado luz y no tienen luz, quepalpan la pared como ciegos, que tropiezan al mediodía como de noche, que gimen lastimeramente como palomas, que han esperado salvación y aun está lejos (tan lejos como esté usted); y si el Espíritu Santo le impele a usar el máximo de sus recursos en un esfuerzo misionero que llegue directamente a la vanguardia del campo misionero, entonces yo le exhorto a cooperar con estos modestos esfuerzos del Movimiento Misionero Mundial, y participe en este avance final para ganar almas para Cristo antes que el día decline.

Cualidades para el servicio a Dios

Cualidades para el servicio a Dios
Gustavo Martínez
Dios no estaba interesado en la fuerza física de Gedeón, Él estaba interesado en su disposición, en la fuerza de su voluntad para no ceder ante el ataque y la amenaza.

“Gedeón estaba sacudiendo el trigo en el lagar, para esconderlo de los madianitas. Y el ángel de Jehová se le apareció, y le dijo: Jehová está contigo, varón esforzado y valiente. Y Gedeón le respondió: Ah, señor mío, si Jehová está con nosotros, ¿por qué nos ha sobrevenido todo esto? ¿Y dónde están todas sus maravillas, que nuestros padres nos han contado, diciendo: ¿No nos sacó Jehová de Egipto? Y ahora Jehová nos ha desamparado, y nos ha entregado en mano de los madianitas. Y mirándole Jehová le dijo: Ve con esta fuerza, y salvarás a Israel de la mano de los madianitas”, Jueces 6:11-14.

Los jueces de Israel, líderes de transición entre la teocracia y la monarquía, fueron hombres visionarios que comprendieron lo que Dios quería hacer con su pueblo. Le creyeron a Dios, disponiéndose para que Él obrara en sus vidas.

En Jueces 6:12 dice que el ángel de Jehová se le apareció a Gedeón y le dijo: “Jehová está contigo, varón esforzado y valiente”. No fueron los labios del guerrero los que promulgaron que Dios estaba con él, ni fue él el que dio a conocer esta noticia o manifestación, para tal vez, llamar la atención de sus allegados. Resultaría sencillo que cualquiera pudiera decir que Dios está con él. Pero si realmente el Señor está con el que promueve y dice que Dios se le ha aparecido; sus hechos, conducta y comportamiento deben dar evidencias de que en verdad Dios está con él.

Gedeón, sorprendido dijo: “Si Jehová está con nosotros, ¿por qué nos ha sobrevenido todo esto? ¿Y dónde están todas sus maravillas, que nuestros padres nos han contado...?” (Jueces 6:13). Él se analiza y distingue el hecho de que si Dios Todopoderoso, estaba con él, no era posible que estuvieran siendo humillados y subyugados por el mal.

Nadie puede hacer la obra, llevar a cabo el propósito de Dios, seguir la voluntad del Señor y hacer proezas, si Dios realmente no está con él. Debemos procurar que la manifestación del poder de Dios no sea una vez por año, esporádica, sino que realmente se cumpla lo que dijo Jesús: “He aquí yo estoy con vosotros todos los días, hasta el
fin del mundo” (Mateo 28:20).

A Dios le interesa más lo que somos, que lo que hacemos. No se puede impresionar a Dios por las muchas cosas que podamos hacer, ni haciendo alarde de lo que se ha hecho. La Biblia dice que: “Muchos me dirán en aquel día: Señor, Señor, ¿no profetizamos en tu nombre, y en tu nombre echamos fuera demonios, y en tu nombre hicimos muchos milagros?” (Mateo 7:22). Refiriéndose a la obra que hicieron, pero el Señor les dirá: “Nunca os conocí; apartaos de mí, hacedores de maldad” (Mateo 7:23). Quiere decir que no vivieron para Él, no caminaron como Él quería. Entonces de nada le sirvió todo lo que pudieron haber hecho, por no haberse conservado, por no haber sido como Dios quería, por no haberse mantenido en la Palabra, en la obediencia.

Dios también le dice a Gedeón varón esforzado.O sea, que la percepción que Dios tenía de Gedeón era la de un creyente fuerte, sólido, de un espíritu varonil, de una sola pieza. No de doble ánimo, sino de una persona estable, de principio, firme. Estos son los hombres que Dios está buscando, gente con firmeza, esforzada, con la cual se puede contar, que hayan tenido una experiencia con Dios.
Luego le dice valiente. Sabemos que el mundo entero está lleno de cobardes. No hay nada positivo escrito sobre los cobardes. Lo único que sabemos de ellos es que se escondieron, que huyeron, que fueron derrotados, que fueron vencidos. Actualmente encontramos a muchos que son simples religiosos, que asisten a un templo, pero que son cobardes, porque constantemente viven rindiéndole culto a la mundanalidad, rindiéndole culto a cuanta moda aparece, rindiéndole culto a cuantas cosas y embelecos de las tinieblas aparecen, inclinados ante estos y adorándolos. Si buscamos, notaremos que son pocos los que ven una vida de integridad, una vida de testimonio, una vida de servicio, una vida de entrega. La mayoría está en otros asuntos, no quieren sacrificarse, no quieren esforzarse, no quieren darse al Señor.

Gedeón se había esforzado a sembrar el trigo y la cebada. Él sabía que los madianitas esperaban que los hebreos sembraran para luego ellos ir a recoger la cosecha. Pero se dijo: he sembrado el trigo y la cebada, lo he hecho a costa de muchas cosas; de privaciones y temores, pero me he esforzado. Recogeré la cosecha cueste lo que cueste. Observamos que no se escondió, no se metió más en la cueva, actuó con valentía. Gedeón salió a recoger la cosecha, le pudo demostrar a su gente que se puede recoger el fruto y salir adelante en medio de la oposición, en medio del ataque, en medio de la incertidumbre, en medio de la pobreza y de tantas cosas, ¡se puede! Hoy es igual, amado hermano, se puede ir adelante, se puede hacer la obra de Dios, se puede servir, se puede ir a donde Dios nos diga; aunque haya oposición, difamación, crítica y amenaza por doquier.

En Jueces 7:3 dice el Señor a Gedeón: “Ahora, pues, haz pregonar en oídos del pueblo, diciendo: Quien tema y se estremezca, madrugue y devuélvase desde el monte de Galaad. Y se devolvieron de los del pueblo veintidós mil, y quedaron diez mil”. Nos parece que cuando Gedeón miraba a sus treinta y dos mil soldados, tal vez bien uniformados, bien armados y que lucían como imponentes, como fuertes, pensaría que con estos hombres acabaría al enemigo. Gedeón creía que estaban dispuestos a combatir, que se identificaban y que estuviesen dispuestos a batallar contra el enemigo; estos sólo estaban por apariencia, no estaban identificados con la obra ni con la visión.

El ángel le habla a Gedeón y le dice: “Jehová está contigo”. Observemos la manera humilde que Gedeón le responde al Señor. Dice: “Ah, señor mío, si Jehová está con nosotros, ¿por qué nos ha sobrevenido todo esto?...” No se sintió superior a nadie por el hecho de que Dios lo hubiera distinguido. No se jactó, no se enorgulleció, no se enalteció, sino que se mantuvo en iguales condiciones que el pueblo. Y no sólo quiso que la presencia de Dios estuviese con él, sino también con todo el pueblo.

Que la presencia de Dios beneficie a los demás y se manifieste en toda la congregación, en toda la obra. Que Dios salve al perdido, sane al enfermo, que fortalezca al débil, que levante al caído. Gedeón se acordó de la condición de sus hermanos. Debemos trabajar no para sentirnos grandes, ni superiores; no debemos atraer la mirada de la gente hacia nosotros, para que nos endiose y exalte. No, sino por el contrario, trabajemos para atribuirle a Dios toda la gloria. Cuando Gedeón terminó la batalla, el pueblo quiso elegirlo como alguien especial, como gobernante, pero él dijo que no sería así, ni él ni sus hijos reinarían, porque Jehová era el que reinaba sobre el pueblo.

Él quería la dirección y el gobierno de Dios, y no la de los hombres. Dios se agrada cuando tenemos un corazón sencillo, humilde, dispuesto a que se le rinda tributo a Él. Dice que mirándole Jehová, le dijo “Ve con esta tu fuerza, y salvarás a Israel de la mano de los madianitas, ¿No te envío yo?” (Jueces 6:14). Gedeón entonces le respondió: “Ah, Señor mío, ¿con qué salvaré yo a Israel? He aquí que mi familia es pobre en Manasés, y yo el menor en la casa de mi
padre” (Jueces 6:15).

Dios no estaba interesado en la fuerza física de Gedeón, Él estaba interesado en su disposición, en la fuerza de su voluntad para encarar el problema, para no dejarse doblegar por el mal, para no ceder ante el ataque y la amenaza. Dios quiere esa fuerza que cuando venga la tentación lo resista y diga no me vencerás, no me seducirás, no me harás arrastrar por el pecado. Esa fuerza es la que Dios quiere de nosotros, fuerza para decirle no a todo lo que quiera dañarnos. Se necesita esa fuerza para decirle al diablo estás derrotado, mi vida le pertenece a Dios; Jesús la compró en la cruz, su sangre me lavó, soy de Cristo. Esa es la fuerza que le señala Dios; esa disposición, es ese anhelo de salir adelante, de no rezagarse, de no quedarse postrado como todos los demás, escondido y temblando. Esa es la fuerza que Dios quiere.

Dios quiere que le rindamos toda nuestra voluntad, que haya una entrega total, tanto a Él como a su obra. Que podamos decir como dijo el salmista: “Jehová cumplirá su propósito en mí; tu misericordia, oh Jehová, es para siempre; no desampares la obra de tus manos” (Salmo 138:8). Amén.

lunes, 31 de octubre de 2011

África tierra de Dios

Desde Guinea Ecuatorial el Movimiento Misionero Mundial evangeliza al continente más pobre del planeta. La Palabra de Dios se impone al oscurantismo y rescata miles de almas.

“Sabed, pues, que a los gentiles es enviada esta salvación de Dios; y ellos oirán”, Hechos 28:28. “Porque así nos ha mandado el Señor, diciendo: Te he puesto para luz de los gentiles, a fin de que seas para salvación hasta lo último de la tierra”, Hechos 13:47.

África, el continente más antiguo del mundo, vive en la actualidad un esperanzador y prometedor proceso de aproximación a la verdad absoluta: Dios. Una evolución de fe gestada por el Movimiento Misionero Mundial desde Guinea Ecuatorial, en el centro de la segunda zona más poblada del planeta. Con casi 18 años de historia, 32 iglesias establecidas en cuatro naciones, a despecho de las diferencias idiomáticas y religiosas, y un sinfín de almas rescatadas para la gloria del Todopoderoso, la Obra se abre paso en medio del inmenso territorio africano.

En rigor, la presencia de Jesucristo en África, a través del MMM, se remonta a inicios de los ochenta. El misionero Rómulo Vergara, integrante esta Obra del Señor, arribó a Malabo, la capital de Guinea Ecuatorial, en diciembre de 1983 con el único objetivo de llevar la Palabra del Señor por suelo africano y encender la llama de la verdad en la cuna de la civilización humana. Desde ese momento, Vergara, quien fue secundado por su hermano Clemente, sembró la mejor semilla de confianza en el Altísimo y no tardó en cosechar los frutos de su labor. Así, en 1987, Cristo estableció su primera Iglesia en África y se marcó el inicio de la incursión de la Obra.

Hoy, con miles de convertidos sumados al pueblo de Dios, el MMM robustece a diario su presencia en el continente que alberga a alrededor de mil millones de habitantes y una infinidad de creencias malignas como la hechicería o el vudú. Malabo, una ciudad de contrastes en la que se mezcla la opulencia y la miseria, sirve de base espiritual para la Obra. Desde allí, en medio la ciudad más españolizada del África, se extiende el verbo del Creador sin tregua alguna. Para ello, el idioma castellano fue de vital importancia. Y es que en Guinea Ecuatorial, ex colonia española, el 87% de su población tiene como lengua madre al idioma de Cervantes.

CONGO, GABÓN Y GHANA 

No solo en Guinea Ecuatorial la Obra del Señor reluce. Más allá de las trabas lingüísticas, y en una zona donde se hablan aproximadamente 2,000 lenguas, la figura celestial de Jesús está presta y siempre firme en otras naciones de la región africana. Congo, Gabón y Ghana son las sucursales terrenales en las que el Altísimo también tiene un espacio reservado para todo aquel impío que desee conocer la certeza de la vida eterna al lado del Creador. En ellas se evangeliza y adoctrina a los nuevos hermanos en francés, portugués e inglés gracias al trabajo indesmayable de una gran red de obreros africanos transformados por el poder infinito de Dios.

Con la meta de cubrir en breve los 54 países del África, la Obra tiene destinados a un grupo de misioneros para diseminar las Buenas Nuevas de Jesucristo en Togo y Benín en los próximos meses. Además, libra de forma cotidiana una guerra espiritual contra el oscurantismo y diversas fuerzas malignas que echan mano de hechiceros, magos y brujos para obstaculizar los designios celestiales. Combate que, en medio de un mundo hostil y extremadamente mísero, se gana día a día gracias al apoyo y dirección del Señor. Una prueba más de fe y una verificación incuestionable que en Cristo todo se puede hasta lo que parece imposible: evangelizar el continente africano.

EL INSTITUTO BÍBLICO

La difusión del Evangelio en África es un esfuerzo de fe y de sacrificio en el que de momento juega un rol protagónico el Instituto Bíblico Elim, la escuela de teología del Movimiento Misionero Mundial, que se encarga de enseñar la sana doctrina de la Palabra de Dios a los obreros radicados en suelo africano. Con una sede ubicada en Guinea Ecuatorial, el Instituto cumple con el noble propósito de instruir en el manejo adecuado y apropiado de los dogmas y verdades del Señor.

En esta casa de estudios, se viene preparando en la actualidad a cerca de 50 misioneros que en breve recorrerán suelo africano para divulgar las bondades y generosidades del nuevo nacimiento en Cristo. Provisto de una población estudiantil pluricultural, y ducha en el manejo de diversos idiomas, el Instituto también aspira a mantener el corazón ardiendo por Jesús dentro de sus educandos y de ese modo terminar de llevar a cabo la transformación espiritual de África.

sábado, 29 de octubre de 2011

Bendiciones que vienen cuando estamos en amistad con Dios

Rev. Carlos Guerra
Para estar en amistad con Dios solo hay una puerta, solo hay un camino, solo hay una verdad y esa puerta se llama Jesucristo, el Hijo del Dios Viviente. Nadie puede estar en amistad con Dios Padre, si no entra a través de Jesucristo.
“Vuelve ahora en amistad con Él, y tendrás paz; y por ello te vendrá bien... Si te volvieres al Omnipotente, serás edificado; alejarás de tu tienda la aflicción; tendrás más oro que tierra, y como piedras de arroyos oro de Ofir; el Todopoderoso será tu defensa, y tendrás plata en abundancia. Porque entonces te deleitarás en el Omnipotente, y alzarás a Dios tu rostro. Orarás a Él, y Él te oirá; y tú pagarás tus votos. Determinarás asimismo una cosa, y te será firme, y sobre tus caminos resplandecerá luz. Cuando fueren abatidos, dirás tú: Enaltecimiento habrá; y Dios salvará al humilde de ojos. Él libertará al inocente, y por la limpieza de tus manos éste será librado” (Job 22:21-30).


Dentro de una lista de nombres y cargos en 1 Crónicas 27:33, observamos el de un hombre, Husai arquita, que ocupaba un lugar especial en el corazón del rey David, un puesto singular, un puesto fuera de lo normal y simplemente él era amigo del rey. Comenzamos leyendo “Vuelve ahora”, eso implica regresar a un estado o a una condición en la que estaba antes, pero ahora no lo está. Dios está hablando al descarriado, al que se rebeló, al que ha perdido su amistad y comunión con el Señor, y Él les da la invitación: “Vuelve ahora”. 

Para estar en amistad con Dios solo hay una puerta, solo hay un camino, solo hay una verdad y esa puerta se llama Jesucristo, el Hijo del Dios Viviente. Nadie puede estar en amistad con Dios Padre, si no entra a través de Jesucristo. Qué hermoso es saber que somos amigos del Rey, hay gente que se enorgullece porque dice: “Yo soy amigo del Presidente”, otros dicen: “Soy amigo del Senador fulano de tal”, otros porque son amigos del General, otros porque son amigos de gente importante, pero yo puedo decir que soy amigo del Rey de reyes y Señor de señores.

Cuando estamos en amistad con Dios tenemos derecho a ciertas cosas que vendrán, está escrito: “Mas buscad primeramente el reino de Dios y su justicia, y todas estas cosas os serán añadidas”, Mateo 6:33. He aquí las bendiciones que vienen cuando estamos en amistad con Dios: Tendrás paz, te vendrá bien, tu vida tendrá luz y alegría, tu vida será edificada, será alejada la aflicción, tendrás abundancia, Dios será tu defensa, orarás a Él y Él te oirá, los proyectos que establezcas los alcanzarás, si estás caído te levantará, y el Señor usará tu vida para liberar a los cautivos.
 
VUELVE AHORA EN AMISTAD CON DIOS Y TENDRÁS PAZ
 
Lo primero que le viene al ser humano es la paz, pero no la paz que el mundo da, no la paz que ofrece las Naciones Unidas, esa paz que no le teme a malas noticias, que no importa lo que pase, nuestra vida está escondida en Dios y en Él tenemos esa paz. La paz de Dios es aquella que sobrepasa todo entendimiento, la que guarda nuestros corazones y podemos como el salmista expresar: “En paz me acostaré, y asimismo dormiré; porque solo tú, Jehová, me haces vivir confiado”, Salmo 4:8. 

VUELVE AHORA EN AMISTAD CON DIOS Y TE VENDRÁ BIEN

Dios va a hacer que todas las cosas obren para bien no importa la situación, no importa la tormenta, no importa lo que venga a tu vida, o lo que esté aconteciendo en tu ministerio o en tu hogar o en tu familia, cuando estamos en amistad con Dios, podemos decir con toda certeza que Dios va a obrar para bien aunque no lo entendamos.

La anécdota de un hermano, en los tiempos de la segunda guerra mundial, que llegó un domingo por la mañana a la Escuela Dominical y pidió oración, porque estaban pasando aviones cargados de bombas y no quería que cayeran en su finca, ese día toda la iglesia oró. El hermano almorzó, se acostó a dormir la siesta, y de repente se oyó una explosión, se asomó a la ventana y vio una nube como un hongo de humo negro que subía y dijo: “¡Dios, cayó una bomba en mi finca!” Abrió la puerta y salió corriendo, cuando llegó no había sido una bomba, sino un avión cargado de bombas.

El hermano se indispuso por lo sucedido, no quiso ir al templo; esa noche estaba resentido con Dios porque no le había respondido la oración. Déjenme decirles que Dios siempre responde nuestras oraciones, ni siquiera han salido las palabras de nuestros labios y ya lo sabe, Él siempre responde nuestras oraciones, pero no como pensamos nosotros. Usted sabe escoger lo bueno, pero Dios tiene lo mejor para nosotros, deje que Dios obre, que Dios actúe. Él siempre te dará lo mejor para tu ministerio, lo mejor para tu vida.

Al día siguiente se levantó muy temprano, y se fue a ver el daño hecho por el avión; cuando llegó encontró un tremendo forado, pero fue tan profundo que golpeó un ojo de agua. Al día siguiente, el cráter se había convertido en una laguna de agua fresca. Ese verano fue el más seco en la historia de Europa y en las fincas aledañas había peligro de perder las cosechas y el ganado. En la de él había agua, no sufrió su ganado ni su cosecha, entonces construyó canales y vendió agua a los finqueros aledaños, muchos le venían a comprar agua y ese fue el verano más próspero en la vida de este creyente. Hay cosas que no entendemos, no importa lo que ocurra, y “sabemos que a los que aman a Dios, todas las cosas les ayudan a bien, esto es, a los que conforme a su propósito son llamados” (Romanos 8:28).

VUELVE AHORA EN AMISTAD CON DIOS Y TU VIDA TENDRÁ LUZ Y ALEGRÍA

El Salmo 97:11 nos dice: “Luz está sembrada para el justo, y alegría para los rectos de corazón”. El amigo de Dios tiene luz y alegría, por eso el cristiano no es un amargado, siempre debe estar con una sonrisa no importa lo que esté pasando tiene que haber una sonrisa en su rostro; amargado es el que no tiene a Dios, pero el que es amigo de Dios tiene el gozo de la salvación que es su fortaleza.

VUELVE AHORA EN AMISTAD CON DIOS Y TU VIDA SERÁ EDIFICADA

En Job 22:23 nos dice: “Si te volvieres al Omnipotente serás edificado”, cuando estamos en amistad con Dios, nuestra vida va a ser edificada, o sea, el propósito de Dios se va a cumplir en nuestra vida porque en el Salmo 139:16 dice: “Y en tu libro estaban escritas todas aquellas cosas que fueron luego formadas, sin faltar una de ellas”. Dios tiene escrita tu vida en un libro y lo que Él ha determinado hacer con tu vida mientras seas su amigo, no importa cuántos demonios se interpongan, no importa cuántos principados se levanten, lo que Jehová ha determinado darte Él te lo dará.
Dios también edifica esta Obra del Movimiento Misionero Mundial que empezó con ocho personas, en Puerto Rico. Y cómo Dios ha venido edificando la Obra, más de 80 mil miembros hay en el Perú, sin contar con los que todavía no se han bautizado; en Colombia con más de 1,300 iglesias, que suman más 100 mil miembros, ahora, si sumamos los casi sesenta países donde estamos, imagínese cuántos miles tendremos, pero vemos que esta Obra ha venido siendo edificada, ¿saben por qué? Porque esta Obra es amiga de Dios, y Él dijo: “Edificaré mi iglesia; y las puertas del infierno no prevalecerán contra ella”, Mateo 16:18.

VUELVE AHORA EN AMISTAD CON DIOS Y ALEJARÁ LA AFLICCIÓN

“Alejarás de tu tienda la aflicción”, Job 22:23. Lo que está diciendo es, que aunque venga la aflicción, aunque vengan las pruebas, aunque vengan las luchas. Muchas son las aflicciones del justo (el amigo de Dios) pero de todas ellas Dios lo sacará como cabeza y no como cola, nosotros estaremos arriba y el diablo estará debajo de la planta de nuestros pies.

Detrás de cada aflicción viene una bendición; cuando el diablo lo ataca es porque está viendo que viene una bendición de arriba. “Toda buena dádiva y todo don perfecto desciende de lo alto, del Padre de las luces, en el cual no hay mudanza”, Santiago 1:17. El Señor dice: “Pídeme lo que quieras que yo te dé”, 2 Crónicas 1:7.

Como el diablo no puede arrebatarnos el regalo, nos aflige, nos ataca y nos golpea; entonces dice: “Como no puedo detener la bendición -porque lo que Dios determina hacer lo hace- voy a atacar al receptor de la bendición para que baje la guardia, para que no doble sus rodillas, para que deje de orar, para que rompa la amistad con Dios y cuando venga la bendición, Dios no se la puede entregar porque le dio la espalda, porque negó al Señor y entonces la bendición viene y Dios tiene que dársela a otro, cuando ya la bendición venía de camino. “He aquí, yo vengo pronto; retén lo que tienes, para que ninguno tome tu corona”, Apocalipsis 3:11.

Cuando dice: “Alejarás de tu tienda la aflicción”, no implica que no vendrán pruebas, porque vendrán, pero no se quedará, porque las alejará, y ¿cómo las alejará? Manteniéndose fiel, alabando, adorando y dando gracias a Dios; entonces así como Job pasó la prueba, mantuvo su integridad, la aflicción ahora se tiene que ir, y ahora el diablo tiene que pagar el doble de lo que le quitó, va a tener que pagar intereses.

VUELVE AHORA EN AMISTAD CON DIOS Y TENDRÁS ABUNDANCIA

El versículo 25 nos dice: “Y tendrás plata en abundancia”. Cuando somos amigos de Dios, Él suplirá todas las necesidades en abundancia. Nosotros no somos de la falsa prosperidad, no somos de esos que trasquilan a las ovejas. Ni la salvación, ni los dones, ni las dádivas de Dios se pueden comprar. Pero si creemos en un Dios que levanta al miserable, que rompe la maldición, que bendice, que comienza a suplir las necesidades del pueblo y le da en abundancia para que tenga y para que sea un canal de bendición.

Así como Dios bendijo a su pueblo cuando estaba en Egipto, cuando las plagas estaban cayendo y había muerte en la casa de los egipcios, pero vida en la casa del pueblo de Dios, había ruina en los egipcios, pero bendición en la casa de los justos, había tinieblas en los egipcios, pero luz en el pueblo de Dios. Por encima de la inflación, por encima de la recesión, por encima de la deflación está Cristo y Él bendecirá a su pueblo.

Un hermano de mi Iglesia afectado por la crisis que hay en el mundo, se quedó sin trabajo, y un día entró a mi oficina y me pidió permiso para ingresar a la zona roja para predicar, un lugar muy peligroso donde hay prostitutas, indigentes y todo tipo de delincuentes. Oré por él y se fue a la zona roja, y se paró en una esquina y el hermano predicó un mensaje al estilo de Juan el Bautista, un mensaje terrible. Cuando terminó de predicar, se acercó un hombre, quien le llamó y le entregó un cheque, le dijo que siga predicando el Evangelio. Este hermano no tenía trabajo, estaba en crisis económica, se subió al bus y sacó el cheque, cuando lo abrió comenzó a temblar, eran mil dólares, pensó que era una broma. Tocó el timbre del bus y se bajó en la próxima parada, entró a un banco y nervioso entregó el cheque a la cajera, él creía que no tenía fondo. La cajera tomó el cheque y le preguntó: ¿Cómo quiere que le dé los billetes? Y él respondió: Como sea. Dios bendice a sus amigos que le honran y le sirven. Esta es la época de crisis, del tiempo final cuando más Dios va a bendecir para que llevemos a cabo los últimos proyectos finales porque estamos en la recta final. ¡Cristo viene!, y los proyectos que Él ha puesto en tu corazón se llevarán a cabo.

VUELVE AHORA EN AMISTAD CON DIOS Y ÉL SERÁ TU DEFENSA
En el versículo 25 nos dice:"El Todopoderoso será tu defensa".En los tiempos peligrosos en que estamos necesitamos que el Señor nos proteja, porque hay pandillas por doquier, hay robos por doquier, pero la Biblia dice: “El que habita al abrigo del Altísimo morará bajo la sombra del Omnipotente”, Salmos 91:1.

Un misionero nuestro en Honduras, después del culto venía con su hijo atravesando un puente y ya eran más de las 9 de la noche y cuando iba a cruzar el puente vio al otro lado a dos ladrones que se escondieron para atacarlo cuando pasara. El hermano los vio, agarró la Biblia y a su hijo, se encomendó al Señor y siguió caminando, cuando iba pasando cerró los ojos y comenzó a clamar a Dios, y nada le ocurrió. Un año después, se convirtió un hombre que era un ex pandillero y llegó a la iglesia del pastor y cuando lo ve el ex-pandillero lo reconoce y le dice al pastor que hace como un año él con otro le iban a caer encima para asaltarlo. Y cuando ya estaban para atacarlo, vieron de repente dos hombres uniformados bien grandes que venían caminando detrás del pastor, ¡Gloria a Dios!

VUELVE AHORA EN AMISTAD CON DIOS, ORARÁS A ÉL Y ÉL TE OIRÁ

“Entonces te deleitarás en el Omnipotente, y alzarás a Dios tu rostro. Orarás a Él y Él te oirá”, Job 22:26,27. ¡Oiga que lindo! A mí me ha tocado llamar al Rev. Gustavo Martínez, a los Oficiales para saludarles o para hacer algunas consultas y a veces están tan ocupados que no los encuentro. A veces sí podemos hablar con ellos y es una bendición, pero no siempre porque están viajando constantemente. El Señor nunca estará ocupado para nosotros, siempre estará disponible. “Claman los justos, y Jehová oye, y los libra de todas sus angustias”, Salmo 34:17. Así que usted puede orar a Él y Él lo oye y dice: “Y si sabemos que Él nos oye en cualquiera cosa que pidamos, sabemos que tenemos las peticiones que le hayamos hecho”, 1 Juan 5:15.

VUELVE AHORA EN AMISTAD CON DIOS Y DETERMINARÁS ASIMISMO UNA COSA Y TE SERÁ FIRME

“Determinarás asimismo una cosa, y te será firme”, Job 22:28. En otras palabras, los proyectos que establezcas, como amigo de Dios los alcanzarás, se llevarán a cabo, lo que tú
determines será firme. “Y sobre tus caminos resplandecerá luz”, Job 22:28; donde quiera que tú vayas tendrás la dirección de Dios, la luz de Cristo resplandecerá sobre tu vida.

VUELVE AHORA EN AMISTAD CON DIOS  Y SI ESTÁS CAÍDO ÉL TE LEVANTARÁ

En Job 21:29 nos dice: “Cuando fueren abatidos, dirás tú: Enaltecimiento habrá”, en otras palabras al que está caído, lo vas a estar levantando, nadie lo tendrá que levantar, tú vas a ser un levantador.

VUELVE AHORA EN AMISTAD CON DIOS Y EL SEÑOR USARÁ TU VIDA PARA LIBERTAR A LOS CAUTIVOS.

En Job 21:30 nos dice: “Y por la limpieza de tus manos éste será librado”, en otras palabras, Dios va a usar su vida para liberar a los cautivos, los amigos de Dios tenemos esa bendición que use nuestras manos para que las pongamos sobre los enfermos y ellos sanarán, sobre los cautivos y ellos serán libres.

Todas estas bendiciones vienen cuando estamos en amistad con Dios. Vuelve hoy en amistad con Dios, y mira todas estas promesas que son para ti.

He aquí las bendiciones que vienen: Tendrás paz, te vendrá bien, tu vida tendrá luz y alegría, tu vida será edificada, será alejada la aflicción, tendrás abundancia, Dios será tu defensa, orarás a Él y Él te oirá, los proyectos que establezcas los alcanzarás, si estás caído te levantará, y el Señor usará tu vida para liberar a los cautivos. Amén.

viernes, 28 de octubre de 2011

Alcanzando una mayor bendición

Alcanzando una mayor bendición   
Rev. Enrique Centeno
Todo creyente anhela una mayor bendición, primero en lo espiritual y luego en lo material. En este mensaje encontraremos cuatro lugares donde podemos alcanzar una mayor bendición.

“Aconteció que cuando quiso Jehová alzar a Elías en un torbellino al cielo, Elías venía con Eliseo de Gilgal. Y dijo Elías a Eliseo: Quédate ahora aquí, porque Jehová me ha enviado a Bet-el. Y Eliseo dijo: Vive Jehová, y vive tu alma, que no te dejaré. Descendieron, pues, a Bet-el. Y saliendo a Eliseo los hijos de los profetas que estaban en Bet-el, le dijeron: ¿Sabes que Jehová te quitará hoy a tu señor de sobre ti? Y él dijo: Sí, yo lo sé; callad. Y Elías le volvió a decir: Eliseo, quédate aquí ahora, porque Jehová me ha enviado a Jericó. Y él dijo: Vive Jehová, y vive tu alma, que no te dejaré. Vinieron, pues, a Jericó. Y se acercaron a Eliseo los hijos de los profetas que estaban en Jericó, y le dijeron: ¿Sabes que Jehová te quitará hoy a tu señor de sobre ti? El respondió: Sí, yo lo sé; callad. Y Elías le dijo: Te ruego que te quedes aquí, porque Jehová me ha enviado al Jordán. Y él dijo: Vive Jehová, y vive tu alma, que no te dejaré. Fueron, pues, ambos”, 2 Reyes 2:1-6.

Todo creyente anhela una mayor bendición, primero en lo espiritual y luego en lo material. Hay muchas bendiciones que Dios quiere darnos, pero así como Eliseo transitó por GILGAL, BET-EL, JERICÓ y el JORDÁN de igual manera debemos nosotros caminar, aunque hayamos alcanzado alturas y tengamos experiencias como creyentes o como ministros del Señor hay que tener sumo cuidado en mantenernos humillados ante su presencia y reconocer que toda la gloria y la honra le pertenecen a Dios.
En este mensaje encontraremos cuatro lugares donde podemos alcanzar una mayor bendición: Gilgal, Bet-el, Jericó, y el Jordán.

1. GILGAL
“Y Jehová dijo a Josué: Hoy he quitado de vosotros el oprobio de Egipto; por lo cual el nombre de aquel lugar fue llamado Gilgal, hasta hoy”, Josué 5:9.

Se registra en el libro de Josué, capítulo cinco, que el pueblo de Israel se circuncidó en Gilgal por orden de Jehová. Nosotros sabemos que la circuncisión que Dios quiere hoy no es física, sino espiritual. Que se efectúa en nuestros corazones, pues hay en la vida de muchos, cosas que no agradan a Dios. No podemos seguir siendo los mismos, con las costumbres de tiempo atrás.
Muchos continúan fallándole a nuestro Señor, lamentablemente luego dicen ser cristianos. También entre ellos abunda la avaricia, la codicia, el amor al dinero. “Porque raíz de todos los males es el amor al dinero, el cual codiciando algunos, se extraviaron de la fe, y fueron traspasados de muchos dolores”, 1 Timoteo 6:10. Hay quienes dominados por la codicia no pagan sus diezmos, ni ofrendas, pero los tales no tienen la bendición de Dios. “Traed todos los diezmos al alfolí y haya alimento en mi casa; y probadme ahora en esto, dice Jehová de los ejércitos, sino os abriré las ventanas de los cielos, y derramaré sobre vosotros bendición hasta que sobreabunde”, Malaquías 3:10.
Hay quienes viven señalando las faltas de otros, poniendo excusas y amando al mundo. Dios exige de su pueblo santidad y ésta nace en el corazón de manera que se exterioriza. “Seguid la paz con todos, y la santidad, sin la cual nadie verá al Señor”, Hebreos 12:14.
Como creyentes no podemos ocultar nuestra identidad, tenemos que llegar a Gilgal y circuncidar todo aquello que a Dios no le agrada. “Circuncidad, pues, el prepucio de vuestro corazón, y no endurezcáis vuestra cerviz”, Deuteronomio 10:16.
2. BET-EL
Cuando Jacob le arrebató el derecho de la primogenitura a su hermano Esaú, huyó de delante de él. En su cansancio y fatiga, cuando el sol declinaba, quiso ir al descanso y colocó por cabecera una piedra (Génesis 28:11). Sumido en un profundo sueño vio una escalera cuyo extremo inferior tocaba la tierra y su extremo superior tocaba el cielo. En lo alto de aquella escalera estaba la presencia del Señor y ángeles que subían y bajaban por ella.

No sólo estaba bajo el cuidado de los ángeles, sino que Jehová le dio promesa para él y su descendencia. “Yo soy Jehová, el Dios de Abraham tu padre, y el Dios de Isaac; la tierra en que estás acostado te la daré a ti y a tu descendencia”, Génesis 28:13. Y más adelante le dice: “No temas”. Esta es la frase con la cual el Señor alienta a su pueblo, lo que quiere decir que cada día del año el Señor nos dice: “No temas”. Jacob se despertó sobresaltado y dijo: “¡Cuán terrible es este lugar! No es otra cosa que casa de Dios y puerta del cielo” (Génesis 28:17).
Bet-el significa casa de Dios y en la casa de nuestro Dios es que tenemos experiencias preciosas. Es allí donde encontramos salvación y salud para el cuerpo. Es un privilegio estar en Betel. Hay muchos que han perdido el interés de estar en la casa de Dios. El salmista dijo: “Una cosa he demandado a Jehová, ésta buscaré; que esté yo en la casa de Jehová todos los días de mi vida, para contemplar la hermosura de Jehová, y para inquirir en su templo” (Salmo 27:4). “Yo me alegré con los que me decían: A la casa de Jehová iremos” (Salmo 122:1). “En tu presencia hay plenitud de gozo; delicias a tu diestra para siempre” (Salmo 16:11).
3. JERICÓ 

En Bet-el, Jacob hizo pacto con Jehová y recibió promesas de parte del Altísimo. Elías también estuvo en Bet-el, pero no se quedó allí. Cuando el profeta Elías le dice a Eliseo que se quede en Bet-el, porque Jehová lo había enviado a Jericó, éste le contestó: “Vive Jehová, y vive tu alma, que no te dejaré. Y vinieron, pues, a Jericó” (2 Reyes 2:4).
Jericó representa el lugar de lucha, combate y victoria. El relato bíblico nos narra que Israel había cruzado el río Jordán y había puesto sus pies en territorio cananeo. Esta era la tierra prometida a Israel y ellos comenzaron a conquistarla. La primera ciudad fue Jericó y Josué su líder, estaba cerca del lugar meditando y esperando las instrucciones del Altísimo para luego lanzarse a la conquista. En ese momento vio un varón con una espada desenvainada en su mano. Entonces Josué le dijo: “¿Eres de los nuestros, o de nuestros enemigos?” (Josué 5:13). En el camino del Señor tenemos que estar bien identificados, ¿con quién estamos, con Cristo o con Satanás? Si estamos con Cristo debemos actuar como Él.
Y éste le dijo: “No; mas como Príncipe del ejército de Jehová he venido ahora” (Josué 5:14). “¿Qué, pues, diremos a esto? Si Dios es por nosotros, ¿quién contra nosotros?” (Romanos 8:31). “Mas Jehová dijo a Josué: Mira, yo he entregado en tu mano a Jericó y a su rey, con sus varones de guerra” (Josué 6:2). “Rodearéis, pues, la ciudad todos los hombres de guerra, yendo alrededor de la ciudad una vez; y esto haréis durante seis días. Y siete sacerdotes llevarán siete bocinas de cuernos de carneros delante del arca; y al séptimo día daréis siete vueltas a la ciudad, y los sacerdotes tocarán las bocinas” (Josué 6: 3-4). Quizás los habitantes de Jericó se burlaron del ejército, ya que este tipo de bocina se utilizaba para llamar a los rebaños y no para la guerra. Definitivamente lo que para muchos resulta ridículo, Dios lo puede tomar y hacer grandes cosas.

Los sacerdotes no hicieron ningún tipo de conjeturas o preguntas sino que obedecieron y continuamente se oía aquel sonido. Josué le dijo al pueblo algo muy importante: “Vosotros no gritaréis, ni se oirá vuestra voz, ni saldrá palabra de vuestra boca, hasta el día que yo os diga: Gritad; entonces gritaréis” (Josué 6:10).

¿Por qué Josué le dijo estas palabras al pueblo? Para ellos el permanecer callados era una prueba de su fe, de su paciencia, de su obediencia. Ellos querían hablar, pero Josué les dijo: No lo hagan, cierren la boca hasta que se les ordene; pero sólo dirán lo que se les indique. Cuando recibieron la orden, ¿Cuál fue el grito? “Porque Jehová os ha entregado la ciudad” (Josué 6:16). Los habitantes de Jericó cuando vieron al pueblo de Israel dando vueltas, quizás pensaron que estaban locos, pero ellos no veían la multitud de ángeles que estaban socavando las murallas. Allí hubo una gran victoria. Cada uno de nosotros tenemos un Jericó que conquistar.

El rey de Siria ponía emboscadas al pueblo de Israel y todas eran evadidas. Entonces pensó que había un espía en medio de ellos, pero el “espía” era el Rey de reyes y Señor de señores al que nada se le escapa. Cuando el rey consultó al ejército sirio, estos le contestaron que había un profeta llamado Eliseo en Samaria que Dios le revelaba todos los secretos y los planes. Entonces el rey decide traer al profeta Eliseo. En la noche sitiaron el lugar donde estaba el profeta. En la mañana el criado de Eliseo, cuando mira a la llanura observa que había un gran ejército sirio de manera que quedó impresionado y comenzó a gritar. Eliseo mira al cielo, y éste observa la cantidad de ángeles que están a su favor, mientras el criado cuenta al ejército. Fue entonces cuando el profeta clamó a Jehová para que los ojos de su criado fueran abiertos y se diera cuenta de que eran más los que estaban con ellos que los que estaban en su contra.

4. JORDÁN

El Jordán nos habla de muerte y de humillación y nos trae a la memoria al general del ejército de Siria llamado Naamán. Este gozaba de gran prestigio dentro del ejército Sirio, pero era leproso. En una ocasión una de sus criadas le informa al general que podía ser sanado si se presentaba ante el profeta en Samaria.

Al enterarse el general solicita al rey le proporcione cartas para poder ir a Samaria. Esta solicitud es aprobada por el rey. El monarca de Israel pensó que la presencia de Naamán le traería conflictos con los sirios y que estaban buscando un motivo para salir a la batalla. Surgió la interrogante: “¿Soy yo Dios, que mate y dé vida, para que éste envíe a mí a que sane un hombre de su lepra?” (2 Reyes 5:7). Enterándose el profeta Eliseo envía al general a lavarse siete veces en el Jordán para que sea sanado. Dice la Palabra que Naamán se fue muy enojado porque el profeta no le recibió sino que le envió un recado y no consideró su título ni posición delante de los hombres.

Delante de Dios no hay títulos con valor, no hay jerarquías. En Romanos 3:23 dice: “Por cuanto todos pecaron, y están destituidos de la gloria de Dios”. No importa la posición social o económica que tengamos, todos necesitamos acudir a Jesucristo para lavarnos de nuestros pecados con la sangre que Él derramó en la cruz del Calvario. Tenemos que despojarnos de lo que creemos que somos. Naamán tenía sus propias opiniones y conceptos, pero tuvo que descender a las aguas del Jordán. Jesús descendió cada vez los peldaños de la humillación, “se humilló a sí mismo, haciéndose obediente hasta la muerte, y muerte de cruz. Por lo cual Dios también le exaltó hasta lo sumo, y le dio un nombre que es sobre todo nombre...” (Filipenses 2:8-11).
Eliseo transitó estos cuatro lugares, pero le faltaba algo más, aunque había alcanzado el Jordán, aunque Elías le había preguntado cuál era su petición y se le había concedido. La Palabra nos dice que Eliseo nunca más volvió a ver a Elías y tomando sus vestidos los rompió en dos partes. Hay vestidos en nuestra vida que tienen que ser rotos y esto nos habla de quebrantamiento. La humillación y el quebrantamiento no son aceptados fácilmente por nuestra naturaleza humana, pero a Dios le agrada que su pueblo se humille: “Si se humillare mi pueblo, sobre el cual mi nombre es invocado, y oraren, y buscaren mi rostro, y se convirtieren...” (2 Crónicas 7:14).

Todo creyente anhela una mayor bendición, primero en lo espiritual y luego en lo material. Hay muchas bendiciones que Dios quiere darnos, pero así como Eliseo transitó por GILGAL, BET-EL, JERICÓ y el JORDÁN de igual manera debemos nosotros caminar, aunque hayamos alcanzado alturas y tengamos experiencias como creyentes o como ministros del Señor hay que tener sumo cuidado en mantenernos humillados ante su presencia y reconocer que toda la gloria y la honra le pertenecen a Él.

Termino con esta ilustración. En una ocasión iban un alpinista experimentado y un principiante escalando el monte Everest. Cuando lograron alcanzar la cumbre, el principiante puesto en pie levantó sus manos en señal de satisfacción porque había logrado su objetivo, mas el alpinista experimentado le tomó y le hizo caer postrado y le dijo: muchacho una vez que se ha alcanzado la cima no se puede estar en pie, sino de rodillas porque puede venir una fuerte ráfaga de viento y arrastrarte al precipicio. De igual manera, cuando hemos alcanzado alturas debemos reconocer que no somos nosotros, sino la gracia del Señor. ¿Cómo sentirnos enorgullecidos por lo que hemos alcanzado? No, es entonces cuando más debemos doblar nuestras rodillas y humillarnos delante de Dios.

Aunque hayamos alcanzado alturas y tengamos experiencias como creyentes o como ministros del Señor, hay que tener sumo cuidado en mantenernos humillados ante su presencia y reconocer que toda la gloria y la honra le pertenecen a Dios.

“No a nosotros, oh Jehová, no a nosotros, sino a tu nombre da gloria, por tu misericordia, por tu verdad”, Salmo 115:1.

Quinta Convención: Uruguay se llena de Dios

 

El Movimiento Misionero Mundial en la República Oriental del Uruguay inauguró hoy la primera fecha de su Quinta Convención Nacional. Está fiesta espiritual que se extenderá hasta el 30 del mes en curso ha causó gran expectativa en la congregación local.
Montevideo, la capital de esta país, es la sede de la actividad se desarrolla bajo el lema “El Compromiso de Seguir Avanzando”.  El primer servicio tuvo como portador de la Palabra de Dios al oficial internacional de nuestra organización, reverendo Jorge Álvarez.
Si usted desea deleitarse en vivo con este magno evento ingrese a www.mmmuruguay.com donde podrá sintonizar la totalidad de las reuniones tanto en audio como video.